‘Ecobiciacción’ del 15-M en la huerta

Dicen desde el movimiento 15-M que en verano no se para. Ayer, dedicaron la mañana a su faceta más ecologista. La asamblea Indignada 15-M Horta-Albufera de Valencia se unió al movimiento Salvem Catarroja para reivindicar la huerta valenciana con Pren l’horta, un conjunto de actividades divulgativas y de reflexión para la protección de los humedales de l’Horta Sur.

Para ello, realizaron ayer su primera acción, un paseo en bici -o ecobiciacción, como lo llamaron- que recorrió Catarroja, Paiporta, Alcàsser y sus huertas, con una parada para debatir posibles acciones para la protección de la zona en un paraje emblemático, L’Hort de Ferrís.

El lugar no se eligió al azar. La zona donde se encuentra L’Hort de Ferrís está afectada por la construcción de Nou Mil·leni, un proyecto urbanístico autorizado en 2007 que supondría la edificación de unas 13.400 viviendas en una extensión de 1,7 millones de metros cuadrados y que duplicaría la población de Catarroja. El proyecto, impulsada por las empresas Llanera y la Generalitat, se ha ido retrasando en numerosas ocasiones por problemas económicos de la constructora o la paralización del Tribunal Superior de Justicia valenciano que considera que no está acreditado que haya agua suficiente para abastecer a toda la población que soportaría el municipio.

Piedad nació en L’Hort de Ferrís. Aunque confía en la paralización de Nou Mil·leni, vive pendiente desde 2005 de la anunciada expropiación de la casa y sus terrenos, más de 800 metros cuadrados por los que le ofrecen 300.000 euros. Un mes después de serle comunicado el derribo de la casa, su padre falleció de un infarto cerebral que los médicos atribuyeron a un disgusto.

Piedad estaba ayer encantada de acoger a los chicos del 15-M en su casa. Su marido asegura que el Ayuntamiento está permitiendo la degradación de la huerta, donde se han producido ya varios incendios – el último hace una semana – para acabar con ella. Los miembros de Salvem Catarroja han rescatado un huerto vecino, lo trabajan e incluso venden algo de lo que cultivan para pagar los gastos del movimiento, que considera que la construcción del PAI es inútil -aseguran que en Catarroja ya hay 4.000 viviendas vacías – y atenta además contra la huerta.

Ayer, el 15-M y Salvem Catarroja debatieron propuestas para recuperar los pocos humedales que quedan en la zona fomentando medidas de autogestión para rebelarse contra lo que consideran políticas destructoras de las economías globalizadas.

El País